Luego de 252 días en los que las unidades militares desplegadas en El Catatumbo han estado librando una campaña campal contra el narcotráfico y los distintos fenómenos de ilegalidad, con los que los grupos armados al margen de la ley financian sus acciones ilícitas, se ha evidenciado un nuevo problema que afecta al medioambiente: la deforestación, la tala indiscriminada en zonas de reserva, con el objetivo de producir, sembrar y, luego, comercializar estupefacientes.

A la fecha son más de 430 hectáreas erradicadas de forma manual por los efectivos militares. Con esto se ha  disminuido en parte el impacto ambiental que generan las economías ilícitas que tienen influencia en la región. Sin embargo, frente a la oportuna acción de las tropas, los distintos actores ilegales que convergen en El Catatumbo han venido internándose cada vez más en la selva, para evitar ser ubicados y así continuar explotando este sistema de financiamiento ilegal.

No obstante, la institución implementó acciones encaminadas a combatir de manera frontal este fenómeno, por lo cual está trabajando con aeronaves no tripuladas que  son empleadas en terreno para ubicar las coordenadas de los cultivos y permitir el ingreso seguro de las tropas hasta estos puntos.

Así mismo, la ofensiva del Ejército Nacional contra este flagelo está siendo acompañada por las distintas entidades del Estado, que también dedican sus esfuerzos a la conservación y protección de los recursos naturales. En tal sentido se vienen dando reuniones para trabajar de manera conjunta, coordinada e interagencial en la protección de la flora y fauna de El Catatumbo. 

Según Parques Nacionales Naturales, esta región  es un área protegida, con una extensión de 158.125 hectáreas, de las cuales hacen parte los municipios de Convención, El Carmen, Teorama, El Tarra y Tibú, en el departamento Norte de Santander, que son  jurisdicción de la Fuerza de Tarea Vulcano.

Hay aquí cordones montañosos, colinas y pendientes abruptas, donde se pueden encontrar árboles de diversas familias, orquídeas, bromelias y distintas especies de animales que hacen parte de la biodiversidad de esta franja de selva, y  hoy en peligro por la mano indiscriminada de los actores armados ilegales.

Es importante destacar que la región de El Catatumbo es uno de los corredores naturales más importantes para la fauna y flora del nororiente colombiano; por eso, la Fuerza de Tarea Vulcano continuará realizando esfuerzos de manera sostenida para contrarrestar cualquier amenaza contra el patrimonio ambiental de la Nación.

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Wednesday, September 11, 2019 By manugar