Embarcaderos fluviales: seguridad y desarrollo para las poblaciones ribereñas de Colombia

                                                                              “Si hay magia en el planeta, está contenida en el agua”
                                                                                                                                                 Loran Eisely

 El agua es sin duda el recurso natural más importante que ha impulsado la existencia de la vida en el planeta tierra y prueba de ello, es que cerca del 70 por ciento de su superficie está cubierta de este líquido preciado. En otras palabras, según un artículo publicado recientemente por Marta Carrión para el diario especializado El Ágora, la tierra posee más de 1.386 millones de kilómetros cúbicos de agua, de los cuales el 97,5% es agua salada y el 2,5 por ciento es agua dulce; es decir, 35 millones de kilómetros cúbicos.

¿Sabías que una parte importante de esos porcentajes son territorio colombiano, constituyéndose en uno de los pocos países del mundo que cuentan con el privilegio de estar rodeado de agua dulce y salada en abundancia?  Y aunque generalmente para los habitantes de las ciudades colombianas nuestros mares y ríos son tan solo un sinónimo de diversión; para muchas comunidades, que habitan en las zonas costeras y ribereñas de nuestro país, esta riqueza natural es la base de su subsistencia.

Y esto es más que una realidad para Rosa Mosquera, una mujer de 37 años que habita una humilde vivienda a las orillas del río Atrato con sus dos pequeños hijos, a la cual la violencia le arrebató a su esposo hace un par de años; obligándola, a partir de ese duro momento, a enfrentarse sola al mundo para sacar adelante su familia.

“Nunca pensé que las canastillas que me enseñó a tejer mi mamá cuando era una niña me estarían dando de comer hoy” afirma Rosa, cuando relata que sus artesanías las comercializa en Curvaradó después de una hora de recorrido en lancha. La venta de estos productos se constituye en su única fuente de ingresos para poder acceder a productos básicos de la canasta familiar.

Historias como la de Rosa son frecuentes en nuestro país y aunque parezca increíble, comunidades enteras dependen de los ríos cercanos como únicas vías para movilizarse o comercializar sus productos para subsistir; y en muchos de estos, la infraestructura fluvial es precaria o inexistente, limitando la movilidad de sus pobladores.

Ante este desolado panorama, la Armada de Colombia se propuso la tarea de promover un proyecto social para facilitar la vida de Rosa y de todas aquellas comunidades que mantienen una relación directa con los ríos de nuestro país, como vía para su desarrollo socioeconómico y cultural; y así, en el año 2017, nació el programa: Embárcate al Progreso, Navega Nuestros Ríos, una apuesta de la Armada de Colombia para contribuir de forma integral en la conectividad de poblaciones ribereñas asentadas en los departamentos de Caquetá, Chocó, Guainía, Guaviare, Vichada y próximamente en Arauca, a través de la construcción e instalación de embarcaderos fluviales.

Los embarcaderos fluviales son estructuras flotantes diseñadas para el servicio y amarre de embarcaciones menores fluviales, tipo lancha; así como, para el embarque y desembarque de personas y cargas livianas en zonas ribereñas. Su longitud es de seis metros de eslora (largo) y tres metros de manga (ancho)”, explicó la ingeniera Sirley Plaza Cota, Coordinadora de Proyectos de la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval Marítima y Fluvial (Cotecmar).

En su etapa inicial el proyecto fue financiado con recursos del Ministerio de Defensa Nacional, el cual invirtió $4.616 millones de pesos y puso a disposición todas las capacidades diferenciales de Cotecmar, para la construcción e instalación de 12 embarcaderos en los departamentos de Guaviare, Guainía, Vichada, Chocó y Caquetá para bienestar y desarrollo de las poblaciones; contribuyendo con esto al fortalecimiento de la presencia institucional, además de la dinamización de la movilidad y la economía local.

Con estos embarcaderos, de los cuales cinco fueron destinados a municipios priorizados dentro de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial - PDET, se logró beneficiar a 297 mil personas de cinco departamentos y 11 municipios, entre ellos a Rosa Mosquera y sus hijos, beneficiaria directa del embarcadero instalado en Curvaradó, debido a que gracias a esta estructura, ahora puede desembarcar sus artesanías y embarcar sus víveres a las orillas del río Atrato con seguridad, tal y como también lo hace Faber Paz Córdoba, representante legal del Consejo Comunitario de La Grande (Chocó), quien manifestó: “…el embarcadero nos ha servido para satisfacer las necesidades de puerto, en virtud de que no contamos con uno en donde recibir las cargas en la comunidad y ahora podemos contar con él y que sea de mucha satisfacción para la comunidad… muchas gracias, Armada Nacional”.

Todo ello gracias a las alianzas establecidas entre la Armada de Colombia, la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval Marítima y Fluvial –Cotecmar- y los Gobiernos departamentales y municipales, para realizar los estudios técnicos, el diseño, la fabricación, la construcción, el transporte e instalación de los embarcaderos fluviales de forma diferencial para cada una de las poblaciones y su entrega a los gobiernos locales para su cuidado y mantenimiento.

Al respecto, el Secretario de Gobierno y Administración del Departamento del Vichada, Michelle Zurfluth Requiniva, afirmó: “Nuestra gratitud infinita a la Armada de Colombia por los embarcaderos instalados en nuestras inspecciones de Werima y Puerto Príncipe, en el municipio de Cumaribo, que han permitido garantizar la movilidad y el acceso a los pobladores de estas inspecciones. Es un impacto positivo para toda la comunidad de este sector y continuaremos trabajando de manera articulada con nuestra Armada Nacional”.

Pero el esfuerzo no acaba allí y tras el éxito alcanzado en la primera etapa de esta iniciativa de apoyo al desarrollo social y económico de las regiones, posteriormente se logró suscribir convenios marco con las gobernaciones del Chocó y Arauca accediendo a recursos provenientes del Sistema General de Regalías superiores a los $6.418 millones de pesos para los estudios, construcción e instalación de 18 embarcaderos más.

De esta manera, en el 2019, se dio inicio a la segunda etapa de “Embárcate al progreso, navega nuestros ríos” y para ello la Armada de Colombia mantuvo el acompañamiento y apoyo participativo a las comunidades en las cuales se instalarían estos nuevos embarcaderos, con el fin de generar mayor seguridad para la población, facilidades para comercializar sus productos e integración regional a través de los ríos.

A pesar de las limitaciones y desafíos que trajo consigo la pandemia para cumplir con los tiempos de entrega trazados, en el presente año se logró construir e instalar los 13 embarcaderos previstos para el departamento del Chocó, gracias al apoyo del Ejército Nacional.

Quibdó, Las Mercedes, Tagachi, Tumarado, Puente América, Domingodo, Curvarado, Montaño, Vigía de Curvarado, Napipi, Puerto Conto, Puerto Salazar y Tangui fueron los lugares beneficiados y en la actualidad son beneficiados con ellos cerca de 60.000 personas que a diario usan los muelles instalados.

Los embarcaderos restantes para el departamento de Arauca destinados para Arauca, Reynera, Puerto Contreras y Puerto Lleras ya cuentan con los estudios técnicos que permitirán su instalación y puesta al servicio de la comunidad en el año 2021, reafirmando así el compromiso adquirido con las comunidades ribereñas más necesitadas.

Con la materialización de esta iniciativa se impactan tres grupos de valor, así:

  1. Gobiernos Locales y Departamentales: Generación de soluciones de desarrollo en aprovechamiento de los ríos, como medios que facilitan la movilidad en sus regiones.
  2. Comunidades Ribereñas: Medio para comercializar de una forma fácil y segura sus productos y así, lograr una vinculación activa en el progreso integral de nuestro país.
  3. Sector Defensa: Desarrollo y construcción de medios seguros para que sus hombres y mujeres puedan ejercer control territorial e institucional de forma articulada con las demás entidades del Estado.

Desde la puesta en funcionamiento de los embarcaderos en las regiones hasta hoy, se ha logrado incrementar en un 85 por ciento el tráfico fluvial en los diferentes ríos intervenidos, logrando beneficiar a más de 300.000 personas y se espera llegar a construir, tras establecer nuevos convenios marco con otras gobernaciones, más de 49  embarcaderos de este tipo en diferentes ríos del país, en la Colombia profunda, a la cual muy pocos llegan y donde la población más necesita de la Acción Unificada del Estado.

Fuente: prensa – Armada de Colombia 
 

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Tuesday, December 29, 2020 By merybra